Centro Mundial de Tecnología: INCUBADORA DE LA INNOVACIÓN | Carga Pesada

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Centro Mundial de Tecnología: INCUBADORA DE LA INNOVACIÓN

Por Ricardo Alfonso
Periodista Invitado Carga Pesada

Así fue como un ejecutivo de la compañía de combustibles y aceites Shell definió al nuevo Centro de Tecnología abierto el pasado 25 de marzo en Shanghái y que permitió la entrada, a finales del mes de junio, a algunos medios de comunicación del mundo. El único de América Latina fue Carga Pesada.

En Hamburgo, Alemania, y Houston, en los Estados Unidos, ya existían centros de tecnología dedicados a la investigación en el área de los lubricantes. El de Shanghái fue el tercero, pero uno de los más importantes por su cobertura. Se buscará que sus desarrollos y aplicaciones para China lleguen también a India, Indonesia, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam.

Después de unos 45 minutos de recorrido por las calles de la lluviosa, pero calurosa, Perla del Oriente se llega al Zhang-Jiang High Tech Park. Un complejo de 8 mil 600 metros cuadrados con un edificio de nueve pisos en el que funcionan los laboratorios y demás dependencias del centro tecnológico. Al arribo hay unos cortos instantes de suspenso, mientras los encargados de darnos la bienvenida optan por dividir en dos el grupo de visitantes.

A cada uno de los invitados nos dan una escarapela y acto seguido pasamos al siguiente piso para recibir una rápida inducción de seguridad y obediencia. Seguridad, en cuanto a las normas industriales, y obediencia para comprometernos en no tomar fotografías. La encargada de dar la charla habla primero en inglés y luego en mandarín. La mayoría de asistentes al recorrido es de origen chino o de naciones del sudeste asiático. También hicieron parte de la expedición periodistas y ejecutivos de Australia, Alemania, Inglaterra y Rusia. El siguiente paso es uniformarnos con unas batas blancas ‘extra-large’ y con unos gruesos anteojos para prevenir cualquier percance. El grupo con integrantes de diferentes edades, estaturas y razas bien parecía una Selección Resto del Mundo.

Razones de peso
¿Por qué se construyó este complejo científico en China? Resulta que el 20 por ciento de las ventas mundiales de Shell vienen del país más poblado del mundo. Además, los ejecutivos de la compañía anglo-holandesa esperan que en 20 años China sea el mayor consumidor del mundo, incluso por encima de los Estados Unidos. Para lograrlo, se invirtió un billón de dólares que permita contar con los mejores elementos y herramientas tecnológicas para investigar cómo se puede producir un aceite de mayor viscosidad que proteja el motor y otras partes vitales en el funcionamiento del vehículo.

Tampoco olvidemos por qué se eligió a Shanghái. Se trata de una ciudad moderna, visitada por personas de todo el mundo y con la característica de conectar el norte y el sureste de Asia. Por poseer costas sobre el Mar de la China oriental (Océano Pacífico) y ser además un puerto fluvial de gran salida.

Recorrido
Comienza el recorrido, propiamente dicho, y vamos saltando de sala en sala, de experto en experto. Para no afectar la comprensión de las charlas adoptamos máxima concentración, ya que el inglés de algunos expositores chinos nos obliga utilizar hasta el sexto sentido.
El producto en el que se trabaja es el ‘Categoría 11 nueva generación de aceites para motor’. Uno de viscosidad convencional y otro de menor viscosidad. Debería estar listo para finales de 2016 o comienzos de 2017.

Las máquinas que más llaman la atención son aquellas que reproducen el comportamiento del aceite en el proceso de desgaste de un motor. Se tienen en cuenta hasta los más mínimos cambios. También se recrean las posibles condiciones de trabajo en las que se podrá utilizar un lubricante. Temperatura, altitud, carga y hasta edad del motor. Llama la atención la pulcritud de los recintos y la soledad de las instalaciones.

Nuestra visita alteró, seguramente, el decorado de una jornada normal de trabajo. Al arribar a un cuarto en el que se prueban las transmisiones de grandes camiones nos surge la inquietud de si algún día terminará la misión de este centro. ¿Se alcanzará un desarrollo considerado como perfecto? ¿Llegará el momento en el que no se necesiten más investigaciones? Llegan, entonces, como ‘anillo al dedo’, las declaraciones de Dan Arcy, Global OEM Technical Manager. El funcionario afirmó que el aceite de baja viscosidad impulsará la economía de combustible y bajará las emisiones del efecto invernadero. La investigación a largo plazo permitirá encontrar soluciones para afrontar los retos energéticos para las próximas décadas.

Conclusión, aquí no se trata únicamente de un desarrollo de tecnología que beneficie el sector del transporte. También está en juego la calidad de vida del planeta y de quienes lo habitamos. El cierre del recorrido es en un pequeño museo en el que están algunas reproducciones de autos de Fórmula Uno (Ferrari y Shell trabajan hombro a hombro) y demostraciones de como el movimiento constante cambia la ‘calidad’ del aceite.

Investigaciones
A pesar del natural sigilo con el que se manejan los secretos industriales y científicos, se supo que las investigaciones desarrolladas en el Centro de Tecnología de Shell comprenderán los aceites de motor para automóviles de pasajeros, motocicletas, motores de alta resistencia (camiones) y para embarcaciones marinas. Atenderá servició técnico a los clientes, mantendrá contacto con los fabricantes de equipos originales y las instituciones académicas de la región. Se realizarán diversas pruebas de rendimiento.

Regreso
A devolver la bata y las gafas. Un par de videos y terminó. Fueron apenas unos 50 minutos de visita en los que se queda con ganas de saber más. Ver más. Más de la intimidad de un lugar en el que se pueden generar grandes cambios para el planeta Tierra. Shell le apuesta a la tecnología y cooperación para alcanzar sus metas y Carga Pesada fue testigo de excepción.