Alarmante estado de seguridad en carreteras colombianas | Carga Pesada

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Alarmante estado de seguridad en carreteras colombianas

 

camiones

El momento actual del sector transportador no es el mejor. El presente está nublado por problemas con los procesos de chatarrización, la sobre oferta vehicular y una crisis que desestabiliza a la mayoría de segmentos que están relacionados con la industria. Ha sido un año particularmente difícil. En el primer semestre del 2015 se completaron doce paros del sector transportador desde el 2001, y en el último se tuvo una pérdida aproximada a los 90 mil millones de pesos por la inmovilización de las protestas. Además de este escenario, hay un flagelo que pasa desapercibido en la opinión pública y es el estado actual de inseguridad en las carreteras nacionales.

De acuerdo a estadísticas de la Asociación de Transportadores de Carga (ATC) en los meses de mayo a julio se presentaron en las vías colombianas más de 100 calamidades relacionadas con la inseguridad. Entre estas resaltan los desmanes por bloqueos, a causa de protestas, polizontes, asesinatos, atracos, atentados en infraestructuras, atentados contra el medio ambiente y quema de vehículos. Uno de los temas que más preocupa es este último. Según Luis Orlando Ramírez, Director Ejecutivo Nacional de ATC, en los últimos 15 meses se ha registrado la quema de 170 vehículos en diferentes rutas del país. “Las vías más afectadas por este flagelo son las carreteras de Antioquia, Urabá, Costa Atlántica, Arauca, Cauca, Villavicencio, Putumayo y el tramo de Yarumal-Puerto Valdivia”, nos comentó el director de ATC.

El fenómeno es preocupante por lo sistemático y reiterativo que ha sido en nuestro país. La quema de tracto camiones es uno de los grandes problemas que afectan la economía del sector transportador, y lo más alarmante es que en muchas ocasiones es la vida la que queda expuesta al riesgo; entre los meses de mayo y junio se reportaron 5 asesinatos según cifras de ATC. Este es un asunto que preocupa el gremio ya que los transportadores pierden su capital de trabajo y los deja en un estado de indetención a pesar de que esté activada la póliza de terrorismo, la cual permite recuperar los vehículos pero tras una espera de tiempo bastante lenta.

Un factor que inquieta a los representantes del transporte es el de restitución de cupos a causa de estas pérdidas. “Una restitución puede demorarse en el Ministerio de Transporte, por una pérdida total, hasta dos años. Situación que afecta directamente al transportador ya que no puede restituir su unidad de producción que es el camión”, afirma Ramírez. Por otra parte y de acuerdo a Jairo Herrera, Presidente Ejecutivo de La Asociación Nacional de Empresas Transportadores de Carga por Carretera, ASECARGA, hay un gran inconveniente en la conformación de las pólizas antiterrorismo. “Este tipo de pólizas adolecen de un factor muy importante: el no cubrimiento de la tripulación. Razón por la cual desde nuestra asociación hemos solicitado al Gobierno Nacional el cubrimiento de los tripulantes”, nos comentó Herrera.

Respecto al tema, el comandante de la Séptima División el general Leonardo Pinto se manifestó, argumentando que varios casos de quemas de vehículos en el departamento de Antioquia, en los pasados meses, no fueron atentados terroristas. “Tengo conocimiento de por lo menos dos casos en que no fueron atentados, pudimos comprobar que fueron quemas causadas por los mismos propietarios con el fin de cobrar la póliza del seguro”.

Al respecto Ramírez refutó dichas aseveraciones. “Rechazamos las declaraciones del general Pinto, esto no es lo que sucede. La situación es efecto de terceros y grupos armados. Un transportador no atenta sobre su mismo patrimonio porque cuando se quema un vehículo se afecta la labor y la actividad del mismo por más de un año o dos, ese es el tiempo que toma la restitución de los cupos y la restitución del patrimonio”.

Aunque la situación sea más que difícil hay un hecho que ha caído muy bien en las agremiaciones y asociaciones y es el cese unilateral anunciado por la guerrilla y que comenzó el pasado 20 de julio. “Hasta la fecha del cese unilateral estábamos muy preocupados por el tema de quema de los vehículos en las zonas de Cauca, Antioquia y Putumayo. Ahora estamos más tranquilos, esperamos que con esto se baje sustancialmente la quema de camiones en las diferentes rutas y que se consolide la paz que queremos todos los colombianos. Este año ha sido difícil para los transportadores por la quema y los atracos”, aseveró el director ejecutivo de la ATC. Sin embargo las circunstancias no cambian por completo después de este anuncio por parte de las FARC y eso lo resalta Jairo Herrera.

“A pesar de esta tregua hemos visto casos esporádicos de grupo subversivos tratando de cobrar vacunas. En los Llanos Orientales para que los camiones transiten, grupos insurgentes le exigen a cada vehículo una vacuna para que pueda andar libremente.”

 

Otras problemáticas

 

La quema de vehículos no es el único problema que aqueja al sector. Una de las grandes denuncias que se han venido haciendo desde el interior de las agremiaciones hacia el Gobierno Nacional es el tema de los asaltos en las diferentes rutas del país, específicamente en los múltiples sectores que presentan reductores de velocidad, tanto en zonas urbanas como rurales. Una de las modalidades más frecuentes es aquella en la que los delincuentes se suben a los estribos de los vehículos aprovechando la disminución de velocidad de estos y roban a los conductores, quitándoles el dinero de combustible, peaje, hoteles y alimentación. Sobre el tema Ramírez nos dio su opinión.

“Este es un problema grande porque en cada reductor de velocidad, en especial en las horas de la noche, los atracos abundan, específicamente en las zona de Sucre, Córdoba, Costa Atlántica, Eje Cafetero y en las entradas de ciudades como Barranquilla, Medellín y Bogotá. Lugares que en horarios nocturnos son muy solos y desprotegidos. Lo que más nos preocupa es que ya no solo es el asalto, sino la violencia de los asaltantes hacia los conductores, lo que puede representar fatalidades”.

Con relación a esta misma modalidad existe otro caso preocupante que se denomina “descuelgue” o “cesárea”, procedimiento delincuencial que afecta a las flotas de paqueteo y de encomiendas; estas son saqueadas en las zonas de “policías acostados” o en las altas cuestas nacionales, lugares donde los conductores tienen que disminuir la velocidad. En esos momentos los delincuentes aprovechan para rasgar los vehículos y sacar la mercancía. De acuerdo a informes de ASECARGA, este fenómeno ocurre especialmente en Puerto Triunfo y tiene como similitud con los robos por estribos, la operación nocturna.

Agravando la situación, los transportadores han tenido que lidiar con otro tipo de problemáticas muy ajenas a su labor y ha sido la proliferación de polizones caracterizados por ser hinchas de equipos de fútbol quienes se trasladan de una ciudad a otra siguiendo a su escuadra preferida. Desde la ATC se afirma que han sido múltiples las declaraciones que se han realizado y que han sido encaminadas hacia el Gobierno Nacional respecto al tema, sin embargo y muy a pesar de éstas el fenómeno continúa sucediendo.

“Estos “falsos hinchas” como los denominamos, generan un problema grande por el tema de la protección a peatones. Debido a estas anomalías hemos tenido accidentes fatales. Adicionalmente hemos tenido que afrontar situaciones muy complicadas con estos personajes, ya que en varias ocasiones se vuelven agresivos cuando el conductor trata de reaccionar, en esos momentos ellos sacan armas blancas tratando de evitar el ser bajados”, nos comentó Ramírez.

Lo conflictivo según los reportes de la ATC es que la mayoría de estos polizones son menores de edad, razón por la cual se hace difícil su detención por las autoridades correspondientes ya que el ente que debe actuar al respecto es el Bienestar Familiar.

El tema es escabroso, especialmente por la forma en que la competitividad del sector se ve afectada. Una de las rutas que más temor presenta es la vía Medellín-Costa Atlántica. En este tramo se han presentado más 10 calamidades de inseguridad entre mayo y junio en las que resaltan asesinatos, quema de vehículos y atracos. Debido a esto se ha sentido un gran escepticismo por parte del gremio lo que ha causado la disminución en las operaciones, especialmente en las horas nocturnas.

 

Caso Buenaventura

 

Un caso particular que destaca es el de la carretera de Buenaventura en el tramo Loboguerrero-Mediacanoa, recorrido que ha estado cerrado desde el pasado 5 de julio y que estará en esas condiciones hasta diciembre 8 del presente año con el fin de mejorar la conexión entre el Pacífico colombiano y el interior del país. Los horarios de restricción han obligado a los conductores a transitar en altas horas de la noche y por tramos que están desprotegidos y sin vigilancia. Debido a las reparaciones, las vías no se encuentran en la mejor condición, por esta razón se crean grandes atascos donde los transportadores se ven obligados a detener sus vehículos. De acuerdo al director de ATC, se presentan entre 10 y 15 atracos en la zona por lo que esperan algún tipo de solución respecto al tema.

Por esta situación ASECARGA manifestó su inconformidad en principio con la forma de cierre. “Nosotros (ASECARGA) fuimos partidarios de que se hiciera un estudio más a fondo para distribuir las horas de tránsito vehicular. Apoyábamos los cierres únicamente en los fines de semana, sin embargo se implantó otra modalidad. Después de esto hemos pedido que la vía esté militarizada las 24 horas del día durante la operación de reparación”, nos comentó Jairo Herrera.

 

Propuestas de las Asociaciones y Agremiaciones

 

A pesar de las circunstancias de inseguridad que viven las carreteras, tanto ASECARGA como ATC resaltan el apoyo de la Policía Nacional, en especial del coronel Juan Francisco Peláez y afirman que la institución ha hecho su mejor esfuerzo. Sin embargo cabe resaltar las sugerencias que hacen sobre las problemáticas. En principio priorizan la importancia de mantener la vigilancia en las horas de la noche, ya que después de las 11PM la situación cambia para los transportadores, por esto le solicitan reiterativamente a la Dirección de Transporte y Tránsito del Ministerio de Transporte, a la Policía Nacional y al Ejército Nacional que incrementen el pie de fuerza en los horarios nocturnos.

Por otra parte advierten la importancia de suprimir y reglamentar los reductores de velocidad en distintas zonas del país. De acuerdo a informes de la ATC se han detectado reductores en la Ruta del Sol en locaciones donde no se registra afluencia de vivienda, colegios o locales comerciales lo que genera una gran tensión para los transportadores y la posibilidad de ser embestidos por la delincuencia común. Por esto, ellos le solicitan al Ministerio de Transporte una implementación en la normatividad de los obstáculos.

Así mismo han solicitado controles en las entradas y salidas de las ciudades para tener una mayor presión sobre el tránsito nacional. Por último proponen a las autoridades abrir un canal para las denuncias respectivas dado que los atracos son en las horas de la madrugada y los transportadores sienten que debido a esto la mayoría de situaciones quedan impunes y sin registro.

El tema es preocupante, la delincuencia común en Antioquia, Urabá, Costa Atlántica, Arauca, Cauca, Villavicencio y Putumayo se ha incrementado. Son muchos los transportadores que han salido heridos y mucha las pérdidas económicas que se han registrado por las quemas de camiones y los robos de mercancía. Es un momento coyuntural importante y por esta razón el país necesita hacer un alto en el camino para tomar las medidas necesarias y revertir la situación.