El transporte, en primera fila

El mundo vive un desafío enorme ante el avance de la pandemia del coronavirus y ante esta situación el sector transportador ha jugado un papel predominante, es un jugador clave para mantener la cadena productiva en un mundo que hoy está encerrado y metido entre paredes. Hoy los médicos y todo el personal de sanidad, los agricultores y los camioneros, entre otros muchos sectores vitales, le están poniendo la cara al problema, arriesgándolo todo para que el resto pueda sostenerse y llevar de la mejor manera posible la compleja situación.

Desde nuestros medio, en sus diferentes aplicaciones, la revista impresa, digital o nuestras redes sociales, hemos alabado y valorado continuamente el trabajo y el aporte de los transportadores, de los empresarios y de los conductores, quienes no han escatimado esfuerzos para impedir que el país se paralice del todo. Es claro que si aún podemos surtir nuestra nevera, es porque los camiones siguen rodando y transportando hasta los centros de abastecimiento, todo lo que los colombianos necesitamos.
Para los transportadores han llegado en estos momentos ayudas importantes; el hecho de suspender el cobro de los peajes es una justa medida a su labor, también acompañar su trabajo con caravanas de seguridad de la Policía en trayectos inseguros, mantener zonas de reparación, de suministros y ordenar estaciones con posibilidades de hospedaje y alimentación para quienes ruedan por las carreteras. Aunque hay situaciones puntuales en la carretera con fallas, la intención de apoyar e impulsar la actividad tuvo una rápida gestión del gobierno y ha sido clara.
Esta situación ha servido para reconocer el valor de un duro oficio como el del transportador de carga, muchas veces atacado, menospreciado, calificado como un actor nocivo para el funcionamiento de las grandes ciudades, que soporta restricciones, abusos de autoridad, cargas impositivas, etc. y la crítica de muchos ciudadanos de a pie. A las autoridades, una reflexión: en muchos municipios se señala a los transportadores como generadores del caos del tráfico y la contaminación, ojalá que tras este terrible momento generado por el coronavirus, se dé al transportador el verdadero valor que tiene y en vez de estar buscando como acorralarlo o limitando su campo de acción y las posibilidades de trabajo, se contemplen medidas que alivien y busquen un mejor desempeño.
Estoy seguro que al final de todo saldrán merecidamente ganadores. Por esto, al sector camionero un aplauso enorme, cuando el país más lo necesita, siempre está ahí. Queda demostrado, una vez más, que es un sector pujante, capaz, solidario y lleno de gente trabajadora y de buena voluntad. El reto es enorme, pero seguro que los transportadores de Colombia están listos para superarlo.

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