LUBRICANTES EL PORVENIR SIGUE CRECIENDO

HACE MÁS DE 25 AÑOS nació en Bogotá Lubricantes El Porvenir, compañia especializada en prestar servicios de lubricación, engrase y venta de aceites, filtros y valvulinas, tanto nacionales como importados. La empresa es hoy reconocida por su trayectoria, experiencia, así como por la variedad y calidad de los productos y el servicio responsable, ágil, eficaz que ofrecen en sus puntos de atención.

Lubricantes El Porvenir es una empresa de tradición familiar, inició con el padre de los hermanos Rativa, y ellos han continuado con el negocio, lo han hecho crecer prestando un servicio de calidad, ofreciendo productos de calidad y trabajando con herramientas de última tecnología, con la idea de convertirse en lo próximos años en la compañía líder en la prestación de servicios de lubricación a vehículos.

“Más que todo nuestra empresa Lubricantes El Porvenir es una empresa familiar que viene por tradición y seguimos trabajando con mucha gente de la familia”, señala Pablo Rativa, administrador de la empresa.

Habiéndose dedicado por más de 20 años al negocio de la lubricación, la experiencia recogida les ha permitido construir relaciones sólidas con sus clientes, algunos que tienen un solo vehículo y otros que cuentan con grandes flotas. El servicio se presta para cualquier tipo de camión, sea nuevo o de cualquier modelo, siendo los vehículos de tipo pesado el principal segmento que atienden por la zona en que están ubicados. También se presta atención a vehículos pequeños pero con menor frecuencia.

En las sedes de Lubricantes El Porvenir se prestan servicios tales como: revisión y cambio de aceite a motores, diferenciales y transmisiones; venta de aceites, filtros, valvulinas y grasas para vehículos con motores a diesel y gasolina; revisión y cambio de filtros de combustible, aceite, agua, aire y transmisión; engrase a crucetas o total, lavado de tanques de combustible a todo tipo de vehículo y estéticos con equipos de última tecnología.

A esto se suman servicios como evaluación y soporte técnico a través de muestras de aceite al motor, diferenciales y transmisión, apoyando y sugiriendo recomendaciones para un óptimo mantenimiento de los vehículos. La empresa también cuenta con un registro cronológico del mantenimiento de los equipos.

Rativa explica que su enfoque principal es que cuando se preste el servicio todo quede bien hecho, que no hayan inconvenientes, vendiendo productos de buena calidad y amplio reconocimiento en el mercado para ofrecer lo mejor a sus clientes. “La oferta de nosotros se basa es en el servicio que sea bueno y rápido. Nos enfocamos en vender un servicio que no tenga mucha demora y con productos de buena calidad”, agrega.

Hoy en día la operación de Lubricantes El Porvenir se concentra en dos sedes, una ubicada en Bogotá (la más antigua) la cual cuenta con cuatro cárcamos para realizar las operaciones de lubricación que toman alrededor de 45 minutos para un cambio de aceite, bodega para almacenar los productos y las oficinas. En este trabajan cerca de 19 personas, de las cuales 13 son lubricadores y los restantes en el área administrativa. Aquí se trabaja de 7 de la mañana a 7 de la noche.

“Hemos crecido poco a poco. Empezamos aquí luego empezamos a construir y a ampliar. Ha sido año tras año que hemos levantado la empresa, tenemos otra bodega que se compró con el tiempo y se adecuó”, agrega Rativa.

Así fue que surgió la segunda sede ubicada en Madrid, Cundinamarca, más amplia con espacios distribuidos y pensados desde la construcción para ofrecer el mejor servicio y responder a las futuras necesidades del mercado. Allá cuentan con ocho bahías, y seis lubricadores se encargan de la operación.

Al igual que en la sede de Bogotá, en este lugar se cuenta con herramientas de última tecnología. Este espacio destaca por su pulcritud y organización, donde además de los servicios de lubricación también se venden rines y lujos para las tractomulas.

Lubricantes El Porvenir también es una empresa responsable con el ambiente, es por ello que ambas sucursales cuentan con espacios reglamentarios para la clasificación y disposición de los desechos tóxicos producto de las tareas de lubricación y filtrado que son manejados por empresas avaladas por las autoridades ambientales.

“En la medida en que vamos creciendo vamos aprendiendo a hacer más organizados, a que todo tiene que ser mejor día por día, todo tiene que ser mas estable y todo tiene que estar en su sitio”, concluye Rativa.

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