La contaminación microbiana, un problema que cuesta mucho dinero

Desde los 8 millones anuales, hasta más de 100 millones de pesos puede perder una estación de servicio si no hace el mantenimiento adecuado.

La contaminación en los combustibles

La contaminación microbiana de los combustibles es un problema que afecta a las personas del común, a los transportadores y en general a toda la cadena de distribución y usuarios finales del combustible. Los daños que causan estos microorganismos a los motores, tanques y demás partes internas de los vehículos, así como a las infraestructuras de las EDS, son tan severos que se traducen en grandes pérdidas de dinero.

Los combustibles actuales y más limpios, que tienen mayores contenidos de biocombustibles y mínimos de azufre, han generado nuevos desafíos, entre ellos la contaminación microbial, de tal forma que los métodos y procedimientos tradicionales de mantenimiento y control, deben ser revaluados. 

“Técnicamente, a través de pruebas de campo y análisis de laboratorio, hemos demostrado que los métodos tradicionales, como el drenado de fondos, el uso de la pomada reveladora del agua, y las sondas de medición en la mayoría de los casos ocultan una realidad, y en el peor de ellos exacerba el problema, explica Luis Orlando Delgadillo, Gerente Técnico de Laboratorios SECOT, empresa que desde hace 10 años se dedica al aseguramiento de calidad y consultorías especializadas de combustibles y lubricantes.

“Nos hemos dado cuenta que no basta con retirar el agua libre y los lodos del fondo de los tanques para hacer un control eficiente de los microorganismos, a través de muchos análisis especializados por métodos como el Karl Fisher (humedad), Agua y sedimentos por centrifugación y carga microbial con un equipo de última generación hemos hecho esta validación” explicó el Químico y MBA, Delgadillo

Un costo millonario

Los costos anuales de los procedimiento tradicionales de mantenimiento en la cadena minorista de combustibles oscilan entre $4’500.000 y $12’000.000, dependiendo del número de tanques y su condición, costos que no se reducen y que año tras año pueden estar ocultando una realidad de daños y deterioro de la infraestructura por la acción corrosiva y de degradación de materiales de las bacterias.

Situaciones que, dependiendo del tamaño y grado de colonización que tengan estos tanques, pueden generar mantenimientos correctivos adicionales desde los $7’000.000 y que pueden significar incluso la necesidad de cambio de un tanque, cuya inversión no es inferior a los 50 millones de pesos, de acuerdo con Delgadillo.

Este no es un problema menor, ya que, como demostró el emprendimiento colombiano PQUA S.A.S., las estaciones de combustible pueden asegurar la calidad de su combustible y la integridad de sus tanques, implementando el programa de buenas prácticas y logrando su certificación PQUA®  Premium Quality Fuel (Combustible de Calidad Premium).

Un problema que no afecta solo a las estaciones de servicio

Lo dicho hasta ahora deja entrever el grave daño económico que causa la contaminación microbiana, pero no es el único sector en el que los daños causados por los microorganismos afectan profundamente al bolsillo de cientos de colombianos, también pasa en la industria, sector automotriz y de transporte de carga. 

Un daño mecánico por contaminación microbiana puede detener un vehículo durante uno o varios días, cada uno de los cuales le genera pérdidas al dueño de los automotores, no solo por la reparación, que dependiendo del vehículo puede rondar entre 750.000 pesos para un vehículo liviano tipo taxi con sistema de inyección Euro II y llegar hasta los 50 millones de pesos en vehículos pesados con tecnologías Euro IV o superior, sino también pérdidas por stand by.

Una afectación para todos

Los grandes gastos que genera la contaminación microbiana no solo afectan a las empresas, también a las personas del común. Por ejemplo, y como asegura Delgadillo, la revisión y reparación de las diferentes partes de una camioneta diésel con riel común, afectado por contaminación microbiana, pueden costar fácilmente 4 millones de pesos, porque los microorganismos no solo afectan el tanque, sino también la bomba de inyección, filtros e inyectores, entre otros elementos, que se deben reemplazar o limpiar, además ocasionan pérdida de la potencia, mayor consumo de combustible y por ende emisiones. Este valor puede ser mayor en vehículos más grandes, en cuyos casos puede ser de hasta 17 millones de pesos.

Para evitar que los vehículos sean afectados por la contaminación microbial y, por tanto, que se gasten millones de pesos en su reparación y mantenimiento, hay que cuidar los tanques, los filtros y los inyectores, entre otros elementos que se ven afectados por los microorganismos. “Para ello se debe usar el tratamiento TAIPAN®, un producto de sello colombiano que se aplica directamente al tanque de combustible, desintegra los microorganismos del combustible y los que están adheridos en las superficies de todo el sistema, limpia los residuos de la descomposición, para que el vehículo esté en óptimas condiciones y el bolsillo también”, finalizó el Gerente de Laboratorios SECOT.

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