Los pilotos rusos del equipo KAMAZ-Master conquistaron el podio completo del rally Dakar 2013 en la categoría de camiones.
EN LA EDICIÓN DE 2013 en el Rally de Dakar asistimos al regreso al pri-mer plano de los Kamaz, que ganan un 11º título y, además, se hacen con el podio completo en Santiago de Chile, con los rusos Eduard Nikolaev, Ayrat Mardeev y Andrey Karginov, por ese orden. Un bonito regalo para celebrar el primer año de Vladimir Chagin como Team Manager. La diferencia frente a la era del dominio del Zar es que la tabla de resultados no ha estado casi exclusivamente teñida de azul. De hecho, el ganador Nikolaev es el primer piloto en la historia de la categoría de camiones en triunfar sin haber ganado la más mínima etapa y, en total, los mastodontes rusos solo tan solo suman cuatro, frente a las seis victorias del vigente campeón, Gerard de Rooy.
El piloto holandés, indudablemente el más rápido en pista, perdió todo cuando se le averió el turbo en la 9ª etapa. Perdería una hora que no conseguiría recuperar jamás y se queda al final 4º a 4’19’’ del podio y justo delante de los dos Tatra, algo envejecidos, de Martin Kolomy y de Ales Loprais, su único rival al inicio de la carrera y efímero líder de la general al término de la 4ª etapa, antes de que un problema de batería al día siguiente arruinara todas sus posibilidades de finalizar en lo más alto. En el país del camión rey, brillar en el Dakar es una cuestión de honor nacional. Un miembro del prestigioso Team Kamaz Master, instalado en Tatarstan, no puede considerar el fracaso. Tomar la sucesión de un campeón como Vladimir Chagin no es cosa fácil y el joven Eduard Nikoleav pagó el precio el año pasado. Después de la jubilación de Chagin y de Firdaus Kabirov, el piloto de 26 años es el que llevaba sobre sus hombros la esperanza de todo un equipo, de toda una nación. Después de un muy prometedor 3° lugar cuando sus mayores aún estaban en competencia, Nikoleav quedó excluido de la carrera 2012 en la 5° etapa después de haber chocado con un auto. Nadie duda que haya un fuerte espíritu de revancha. Con sus compañeros de equipo Savostin y Rybakov, desean poner a Kamaz por el buen camino, el que lleva al primer lugar del Dakar. Si bien no era el favorito los problemas de de Rooy, en la novena etapa lo harían ceder el liderato en favor del joven ruso, quien no soltó esa posición hasta el final, guiando así al Team Kamaz en el camino de regreso a la gloria del Dakar. Su alegría era inmensa al culminar la difícil prueba que recorrió el Perú, Argentina y Chile, y no era para menos, pues al estar sobre un Kamaz también cargaba toda la historia dejada por pilotos famosos como Vladimir Chagin. “Por el momento, ¡estoy que no me lo creo! Son muchas emociones. Después de luchar por cada minuto, por cada segundo, durante 15 días de carrera, por fin, lo consigo, gano el Dakar. ¡Es increíble! Soy feliz. Para mí significa cumplir un sueño que empezó hace 5 años cuando me subí por primera vez a un Kamaz de carrera como simple mecánico. Soñaba con poder ganar esta prueba algún día y lo he conseguido. Todavía no me lo creo”, declaraba Nikolaev. Así dejaba sentir su emoción un piloto que ha sabido manejar muy bien sus tiempos a pesar de no ser el más rápido en las últimas etapas, quedando al final con una ventaja de poco más de 37 minutos sobre Ayrat Mardeev y Andrey Karginov, compatriotas suyos en la escudería Kamaz.