Farizon, la marca de vehículos comerciales eléctricos con respaldo del Grupo Vardí, avanza en Colombia con un portafolio pensado para acompañar la transición del transporte empresarial hacia flotas más limpias e inteligentes: la Van V6E, el Camión H9 y la Super Van SV.

"Desde el modelo integral que estamos implementando, la transición hacia flotas eléctricas inteligentes es un cambio estructural para el sector logístico: mejora eficiencia, reduce emisiones y fortalece el compromiso empresarial con la sostenibilidad y la salud pública", afirma Carlos Urrego, gerente comercial de Farizon Colombia.

Esta transformación corresponde directamente a la agenda nacional e internacional de sostenibilidad. Con la mirada puesta en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en la meta de descarbonizar el transporte, Colombia ha implementado normas que exigen a los nuevos vehículos pesados cumplir estándares equivalentes a la normativa Euro VI a partir de enero de 2023. Esto marca la senda para que toda la cadena logística adopte tecnologías más limpias, competitivas y alineadas con los compromisos climáticos del país. En este escenario, propuestas como la de Farizon, que ya operan bajo estándares internacionales y tecnologías limpias, permiten a las empresas adelantarse a estas exigencias regulatorias y convertirlas en ventajas competitivas.

Una decisión que va más allá del vehículo

Cuando una empresa decide pasar del diésel a una flota eléctrica inteligente con soporte técnico, infraestructura de carga, conectividad y servicios de operación, no solo está invirtiendo en la movilidad de su carga, sino en la sostenibilidad de su cadena de valor. En un país en el que el transporte por carretera representa el 96,9 % del movimiento de mercancías terrestre (a modo de cuota modal de carga terrestre), cada unidad que migra hacia la electrificación representa menos emisiones, menos ruido, menos impacto para la salud, y más eficiencia para el negocio.

El rumbo del transporte empresarial en Colombia está en plena transformación. Dejar atrás el diésel no es un sacrificio, es una oportunidad para que Colombia lidere la nueva era del transporte inteligente y sostenible en América Latina. En este camino, actores como Farizon están marcando la pauta al demostrar que la transición no solo es posible, sino rentable, escalable y adaptada a las necesidades reales del sector productivo colombiano.