Colombia se convirtió en uno de los mercados estratégicos para el crecimiento internacional de MAN Truck & Bus. Junto con México y Chile, el país integra el grupo de territorios en los que la compañía alemana busca ampliar su presencia fuera de Europa durante los próximos años.

Carga Pesada pudo conocer de primera mano esta estrategia durante una visita a las instalaciones de MAN en Alemania, por invitación de la marca, en el marco de un evento realizado entre la MAN Academy de Múnich y la planta de Núremberg. Allí, Thomas Hemmerich, Head of Sales Area International de MAN Truck & Bus, explicó los planes de la compañía para el mercado colombiano.

Colombia: un mercado estratégico

La entrada de MAN al país responde a una estrategia global de crecimiento. La compañía cuenta con una posición consolidada en Europa y ahora busca aprovechar nuevas oportunidades en mercados internacionales con demanda de transporte e infraestructura logística desarrollada.

"Colombia es uno de esos mercados porque existe una demanda importante y una infraestructura de transporte y logística altamente desarrollada", afirmó Hemmerich. La región latinoamericana tiene un papel relevante dentro de este plan: MAN ha avanzado en Chile, fortalece su operación en México y reconoce en Colombia una oportunidad para construir una presencia de largo plazo.

Producto y eficiencia para la operación

MAN se define como una marca premium no solamente por las características de sus vehículos, sino por la solución integral que ofrece alrededor de ellos. La propuesta incluye trenes motrices eficientes, financiación, mantenimiento, reparación y herramientas digitales orientadas a mejorar la productividad.

"Un vehículo comercial se compra para generar rentabilidad. Por eso nos consideramos una marca premium: ofrecemos el mejor paquete para el cliente, no únicamente el camión", explicó el directivo. Esta visión está ligada al costo total de operación: para MAN, la competitividad de un vehículo no depende exclusivamente de su precio de compra, sino también del consumo de combustible, la disponibilidad, los costos de mantenimiento, el confort para el conductor y el respaldo de la marca — un aspecto que cobra importancia en un contexto en el que la escasez de conductores representa un desafío para numerosas empresas de transporte.

Diésel y electromovilidad

La estrategia tecnológica de MAN contempla el desarrollo simultáneo de soluciones diésel y eléctricas. Aunque la compañía realiza inversiones importantes en electromovilidad, reconoce que el diésel seguirá teniendo un papel determinante en numerosos mercados durante los próximos 15 o 20 años.

En Europa, la marca inició la introducción del motor D30, su generación más reciente de propulsores diésel, cuya llegada a los mercados internacionales —incluida Latinoamérica— se realizará progresivamente durante los próximos dos años. Mientras tanto, la oferta internacional continuará respaldada por el motor D26, que recientemente recibió mejoras orientadas a elevar su eficiencia; MAN destaca de este propulsor su confiabilidad, disponibilidad y adaptación a operaciones exigentes.

En electromovilidad, la compañía presentará en la IAA Transportation su gama de soluciones eléctricas, desde la van TGE hasta vehículos pesados y extrapesados. Entre las novedades se encuentra un nuevo paquete de baterías para tractocamiones, con el que la autonomía puede superar los 700 kilómetros. La tecnología también está disponible para Colombia, pero su introducción dependerá de la evolución del mercado: la infraestructura de carga, el costo de adquisición y la posibilidad de alcanzar un costo total de propiedad competitivo frente al diésel serán determinantes. "Un camión o un bus nunca se compra por diversión; es un negocio. El punto decisivo llegará cuando la propulsión eléctrica pueda igualar o superar al diésel en costo total de propiedad", señaló Hemmerich.

La posventa como prioridad

El principal desafío para MAN será desarrollar una red de servicio con cobertura suficiente para responder a las necesidades de los clientes. La marca ya cuenta con una instalación en Bogotá y estudia alternativas para acelerar su presencia en otras ciudades estratégicas.

Hemmerich reconoció que esta es una de las principales inquietudes expresadas por los transportadores colombianos: antes de tomar una decisión de compra, los clientes quieren tener claridad sobre la atención que recibirán ante un mantenimiento programado, una reparación o una inmovilización. Por esta razón, MAN evalúa la incorporación de socios que permitan ampliar la cobertura sin depender exclusivamente de la construcción de talleres propios, un proceso que exige inversiones considerables y tiempos prolongados. La experiencia de la compañía en otros mercados demuestra que un lanzamiento comercial puede perder impulso cuando el producto no está acompañado por repuestos, técnicos capacitados y capacidad de respuesta. "El primer camión lo vende el equipo comercial; el segundo lo vende la posventa", resumió Hemmerich.

Los buses en la hoja de ruta

Después de iniciar su operación con vehículos pesados, MAN identifica oportunidades para ampliar su portafolio en Colombia. Una de ellas se encuentra en el segmento de buses urbanos e intermunicipales. La compañía ha sostenido acercamientos con carroceros y operadores colombianos para conocer las necesidades del mercado. De acuerdo con Hemmerich, la dependencia del país frente al transporte terrestre de pasajeros abre posibilidades para una marca con experiencia internacional en diferentes configuraciones, motorizaciones y estándares de emisiones.

"Comenzamos con los vehículos pesados y queremos continuar con buses. Consideramos que este puede ser el siguiente producto que llevemos al mercado", anticipó. La van TGE también forma parte del portafolio global de MAN, aunque su eventual llegada dependerá, entre otros factores, de la calidad del combustible y de los requerimientos técnicos del mercado colombiano.

Una relación basada en la confianza

La hoja de ruta de MAN en Colombia combina producto, eficiencia y respaldo. La marca busca demostrar progresivamente el desempeño de sus vehículos mientras construye una estructura de servicio que le permita acompañar el crecimiento de sus clientes.

"El negocio de los vehículos comerciales es un negocio de personas. Cualquier producto se compra a personas en las que se confía", afirmó Hemmerich. Construir esa confianza será determinante para la consolidación de MAN en el país. Su objetivo, más allá de alcanzar una cifra puntual de ventas, es convertirse en un aliado capaz de responder en los buenos momentos y también cuando la operación del transportador necesite soporte.

En imágenes: la visita a la MAN Academy en Múnich y la planta de Núremberg

MAN TGX Truckers Edition durante la visita de Carga Pesada a Alemania
El TGX Truckers' Edition, la versión especial de la cabina insignia de MAN. Foto: Revista Carga Pesada.
Camión MAN ProfiDrive usado para la formación de conductores
Un MAN ProfiDrive de la academia de conducción, dedicado a la formación de conductores. Foto: Revista Carga Pesada.
MAN eTGX eléctrico durante la visita a Alemania
El eTGX, la apuesta 100 % eléctrica de MAN para el transporte pesado. Foto: Revista Carga Pesada.
Dos camiones eléctricos de MAN cargando batería en un punto de carga
Dos unidades eléctricas de MAN cargando batería durante la visita a la planta de Núremberg. Foto: Revista Carga Pesada.
MAN TGX identificado como vehículo de pruebas
Un TGX identificado como "Test Vehicle", parte de la flota de pruebas de la marca. Foto: Revista Carga Pesada.
Dos MAN TGX, uno con vinilo de león y otro de la academia ProfiDrive
Dos versiones del TGX, una con vinilo personalizado y otra de la academia ProfiDrive. Foto: Revista Carga Pesada.