El 18 de noviembre Pfizer anunció que su vacuna frente al COVID-19 resultó efectiva en un 95%. La buena noticia, dispara un llamado de alerta: ¿cada país está en la capacidad de transportar la vacuna de acuerdo a los estándares de la misma?
Si el 2020 tuviera un título sería el de Pandemia. El COVID-19 ha azotado al mundo entero, no solo por los estragos causados por el virus en materia de salud, sino por el impacto profundo que ha generado en la economía mundial. De hecho, la misma OMS (Organización Mundial de la Salud) sugirió en el mes de octubre evitar las cuarentenas para controlar el virus, ya que este método agudiza la pobreza, y por consecuencia, impacta la salud de millones.
La situación no ha sido difícil. Los gobiernos de cada país tomaron las medidas que pensaban adecuadas para los ciudadanos y a su vez, las personas debían tomar las precauciones necesarias para protegerse. Bajo ese contexto la única luz de esperanza se enfocaba en una vacuna, la cual, según expertos en el tema, está cada vez más próxima.
A mediados de noviembre Pfizer, farmacéutica estadounidense y BioNTech, firma alemana, informaron excelentes resultados en las pruebas realizadas con su vacuna, logrando una eficacia superior al 90% en los participantes sin evidencias previas de infección. Desde el 27 de julio estas dos compañías han desarrollado un plan de ensayo que involucra a 43.538 participantes. Con estos datos se espera una producción de 50 millones de vacunas para 2020 y 300 millones para 2021.
La noticia, sin duda, es alentadora y promueve una luz de esperanza inmensa. De apoco se empieza a ver una salida a una problemática que ha unido al planeta entero; sin embargo, se generan ciertas preguntas sobre distribución y logística.
Características de la vacuna para su distribución
De acuerdo a Freight Waves, portal especializado de carga en EE. UU, la vacuna de Pfizer requiere mantener una temperatura de menos (-) 75ºC para mantener su eficacia, lo que exige una logística específica para dicha labor. Cada país debería tener congeladores de grado médico en el punto de uso para vacunas, que requieren almacenamiento a temperaturas extremadamente frías. Esta situación sugiere que tanto aviones, como camiones o vehículos que realicen el proceso de distribución, estén equipados con los congeladores necesarios para cumplir con el proceso.
El análisis ya ha avanzado en Estados Unidos. Aquel país eligió a una empresa en específico para ser el distribuidor central de las vacunas COVID, será McKesson Corp. Esto quiere decir que, todas las farmacéuticas entregarán las vacunas aprobadas a dicha compañía, la cual se encargará de entregarla a hospitales, hogares geriátricos y otros puntos de administración.
Sin embargo, Pfizer…
A pesar de la decisión tomada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos, entidad que tomó la decisión de encargarle la responsabilidad a McKesson, Pfizer tomó la determinación de enviar sus vacunas directamente desde sus instalaciones, a los usuarios finales, con la ayuda de proveedores de transporte de confianza.
En una entrevista realizada por Noticias Caracol Alejandro Cané, jefe de asuntos específicos y médicos para América Latina y América del Norte de la división de vacunas de Pfizer, afirmaba que “la vacuna desde el punto de vista logístico necesita una cadena de frío importante. En Pfizer hemos desarrollado varios mecanismos que nos permiten hacernos cargo de la distribución de la vacuna desde que sale de manufactura hasta el sitio en que la vacuna se aplica, con un trabajo conjunto con distintos actores de salud”. Bajo ese panorama, Pfizer se encargaría de la distribución, aunque aún no es claro cómo sucederá en Colombia.
Como Pfizer existen otras compañías en el desarrollo de vacuna frente al COVID-19, caso de MODERNA, empresa que ha afirmado que los requisitos de temperatura son similares. Por otro lado, Johnson & Johnson requiere una temperatura de menos (-) 20ºC, así lo contempla la multinacional.
Logística para América Latina
En un foro desarrollado por Avianca Cargo respecto a los retos logísticos en la distribución de la vacuna para el COVID-19 en América latina, Emir Pineda, Gerente de Comercio y Logística de Aviación del Aeropuerto Internacional de Miami, afirmó que va a ser fundamental el trabajo en equipo respecto a los espacios adecuados y cadena de frío. Factores que tienen que ver con: instalaciones, entrenamiento de personal y sobre todo, colaboración entre los distintos actores involucrados.
Los retos son enormes para todos los países, especialmente por laa zonas remotas y/o alejadas de las capitales, que generan incertidumbre sobre las entregas en la última milla, tema determinante.
Bajo dicho panorama la gran pregunta que queda sobre la mesa es, ¿existe una infraestructura adecuada en Colombia tanto para el transporte como para la administración de las vacunas? En este caso se debe pensar desde el proveedor logístico que cuente con la tecnología necesaria (aéreo y/o terrestre), como en las instalaciones médicas; ambas deberían contar con máquinas de congelación que puedan mantener temperaturas ultra bajas.
“No todos los sitios de vacunación tendrán congeladores ultrafríos para poder almacenar vacunas, particularmente el producto Pfizer”, dijo Jay Butler, subdirector de enfermedades infecciosas de los CDC, durante una conferencia de prensa a mediados de octubre. «Así que esa es una parte importante del esfuerzo de planificación estatal para determinar dónde está esa capacidad».
Cadena de frío, ¿qué es?
La cadena de frio es la sucesión de procesos logísticos (producción, almacenaje, distribución, embalajes, transporte, carga y descarga, venta directa) con una temperatura y humedad controlada, desde el momento inicial de la producción. Su finalidad es preservar el producto de temperaturas críticas de riesgo.
En Colombia, la ruta de acceso a la vacuna parte de la definición de una política pública para implantar una vacunación que se completa en un programa que, para el caso del país, es el Programa Ampliado de Inmunización – PAI. La segunda etapa es la planeación operativa para la vacunación. La tercera, la adquisición; cuarto, distribución; quinto, aplicación del biológico; sexto, seguimiento y evaluación; y séptimo, apoyo tecnológico.
«Seguramente tendremos que llegar a procesos de uso de regulación específica de emergencia para el acceso a las vacunas, para hacer muchos de estos trámites más expeditos», manifiesta el ministro de salud y protección social, Fernando Ruiz Gómez. En este caso, aún estamos lejos de la última etapa; no obstante, es necesario pensar a futuro, mucho más cuando se estima que Colombia recibiría tentativamente la vacuna en el primer semestre de 2021.
Innovación en envases de Pfizer
La incertidumbre sobre las capacidades de cadena de frío de los proveedores de transporte y las instalaciones de administración de vacunas llevó al fabricante de medicamentos a crear conjuntamente un enfriador térmico especial con GPS que en tiempo real y monitoreo térmico puede mantener su vacuna en un congelador durante 10 días si no se abre.
El contenedor de envío, del tamaño de una maleta pequeña, utiliza hielo seco para mantener las condiciones de almacenamiento recomendadas. Una vez abiertos, los viales se pueden almacenar a temperaturas refrigeradas normales durante cinco días. Reponer el hielo seco puede extender el tiempo de almacenamiento después de abrirlo a 15 días.
Pfizer también desarrolló una torre de control que recibirá alertas en tiempo real si la temperatura se desvía del rango requerido o si un envío no llega a su destino dentro de un período de tiempo prescrito. Las torres de control son centros centralizados con especialistas en logística que capturan datos de todas las etapas de la cadena de suministro para mejorar los procesos y gestionar eventos.