La adquisición de 40 tractocamiones FOTON, con todo el respaldo de Navitrans, fortalecerá la participación de EntreKarga en el proyecto de la regasificadora del Pacífico. La operación contempla inicialmente un mínimo de 1.200 viajes mensuales entre Buenaventura y Buga y exige una disponibilidad mecánica del 96 %.

La operación estará a cargo de EntreKarga, empresa especializada en el transporte de líquidos y mercancías vinculadas con los sectores de hidrocarburos, gas y agroindustria. Su participación en el proyecto de la regasificadora del Pacífico marca un nuevo capítulo dentro de la transformación de Grupo K, organización que también integra a GranKarga, enfocada principalmente en carga seca.

"Nosotros no vendemos simplemente un flete; vendemos una cobertura de transporte", afirma Jorge Mario Trujillo, CEO de Grupo K. Esta definición resume el modelo con el que la compañía busca diferenciarse: ofrecer a sus clientes capacidad instalada, disponibilidad de vehículos y condiciones estables durante la vigencia de sus contratos, respaldadas por indicadores medibles.

Una operación de alcance nacional

Durante su primera fase, el proyecto contempla la movilización diaria de aproximadamente 40 isotanques entre Buenaventura y Buga, equivalentes a cerca de 1.200 viajes mensuales. Estos contenedores transportarán gas natural en estado líquido, una condición que permite concentrar un volumen considerable del energético y trasladarlo de manera eficiente hasta el punto en el que será incorporado a la red.

La operación también implicará la vinculación y formación de decenas de conductores especializados entre hombres y mujeres, personal técnico, coordinadores y profesionales que garantizarán el funcionamiento continuo del corredor logístico. Más allá de la infraestructura y la tecnología, este proyecto representa una oportunidad para generar empleo de calidad, fortalecer el talento regional y contribuir al desarrollo económico del Valle del Cauca, dejando capacidad instalada para el futuro.

De acuerdo con Trujillo, el comienzo de la operación está proyectado para finales de octubre o principios de noviembre. Su ejecución tendrá una importancia particular ante las necesidades de abastecimiento de gas que enfrenta Colombia y la presión que podría generar un nuevo fenómeno de El Niño sobre la producción energética. "Vamos a ayudar, en una parte, a que el sur del país no se apague. Si la regasificadora no entra a tiempo, si la sincronía no existe o se presenta una limitación en el corredor, el impacto es muy grande", señala el directivo.

La complejidad no depende solamente del número de viajes. La cadena comienza con una motonave que lleva el gas hasta una central de transferencia. Desde allí, embarcaciones de menor tamaño transportan los isotanques hasta Buenaventura, donde los tractocamiones deben evacuarlos al ritmo requerido. Después de la descarga en Buga, los isotanques tienen que regresar al puerto para reiniciar el ciclo. Cada componente debe funcionar como parte de un mismo engranaje: a diferencia de otras operaciones, los volúmenes que no sean transportados durante la jornada no pueden acumularse indefinidamente para ser entregados después, y cualquier interrupción puede afectar toda la cadena. "Es una operación de sincronía. Tenemos que disponer de los 162 isotanques, recibir el buque, coordinar el punto de acopio en Buenaventura, evacuar los contenedores y garantizar que regresen a tiempo. Todo debe funcionar como un reloj en coordinación con Pio SAS", explica Trujillo.

FOTON, una elección basada en la operación

La configuración de los vehículos fue determinada, en primer lugar, por las dimensiones de los isotanques. Los equipos utilizados en el proyecto tienen 45 pies de longitud y una mayor capacidad frente a los contenedores convencionales de 40 pies. Por esta razón, Grupo K necesitaba tractocamiones con una distancia adecuada entre ejes que permitiera cumplir la regulación sobre longitud total.

Los FOTON seleccionados cuentan con configuración 6x4 y responden a los requerimientos de una operación en la que el peso del producto transportado ronda las 34 toneladas. A esto se sumaron factores económicos y operativos que ya habían sido evaluados por Grupo K a partir de su experiencia previa con la marca. "FOTON es una marca que cumple con las necesidades del mercado colombiano. Tiene un costo por kilómetro competitivo, requiere una inversión inicial menor frente a otras alternativas y también ofrece ventajas en los costos de mantenimiento", destaca el CEO.

La comodidad del conductor tuvo igualmente un papel relevante en la selección. Antes de tomar la decisión, la compañía consultó a quienes operan diariamente los vehículos: el espacio interior, la litera y las condiciones generales de la cabina estuvieron entre los atributos mejor valorados. Esta experiencia se complementó con los resultados obtenidos por otras flotas. Según Trujillo, los vehículos FOTON que operan en compañías cercanas a Grupo K han mostrado un rendimiento favorable, lo que para el empresario demuestra la evolución de un producto que ha sido adaptado a las carreteras, exigencias y aplicaciones del país. "FOTON hizo algo muy importante: tropicalizó el producto. Hoy tiene un vehículo que responde a las condiciones de Colombia y a los distintos tipos de operación", añade.

De los 40 tractocamiones negociados para la primera etapa, Navitrans ya entregó 30. Los diez restantes serán incorporados conforme avance la curva de crecimiento del proyecto. En una fase posterior podrían sumarse entre 10 y 20 unidades adicionales, dependiendo de la demanda y del aumento de capacidad de la regasificadora. EntreKarga estima que inicialmente se requerirán entre 45 y 60 tractocamiones para completar los 1.200 recorridos mensuales; a medida que el proyecto alcance su madurez, la necesidad de vehículos podría crecer de manera considerable.

Una posventa instalada en la operación

La relación comercial entre los empresarios de Grupo K y Navitrans se remonta a varias décadas y ha incluido la adquisición y operación de vehículos International. Sin embargo, el proyecto de la regasificadora lleva esta alianza a un nivel diferente: por primera vez, Grupo K entregará integralmente el mantenimiento de una parte de su flota al distribuidor.

Navitrans tendrá un centro de atención dentro de las instalaciones de la transportadora. Para ello, EntreKarga dispuso un área cercana a los 1.500 metros cuadrados, con bahías de mantenimiento y lubricación, además de un almacén de repuestos. El objetivo es atender los tractocamiones sin retirarlos del corredor operativo. Enviar un vehículo hasta Cali representaría recorrer cerca de 104 kilómetros adicionales entre ida y regreso, sin contar el tiempo empleado en el taller; en una operación continua, ese desplazamiento afectaría la productividad del activo y pondría en riesgo el cumplimiento de los itinerarios. Con el servicio en sitio, las intervenciones podrán ejecutarse directamente en la base.

El acuerdo inicial tendrá una duración de cinco años y contempla la posibilidad de extenderse. Durante este periodo, Navitrans deberá garantizar una disponibilidad mecánica del 96 % para las unidades vinculadas con el proyecto. "Yo no puedo mandar una tractomula a Cali cada vez que necesite una intervención. El vehículo tiene que permanecer disponible y por eso construimos esta figura con Navitrans. Más que un servicio in house, es entregarles la responsabilidad sobre la operación de esas unidades", precisa Trujillo.

Información para anticiparse a las paradas

El acompañamiento incluirá el uso de telemetría y el trabajo conjunto entre la torre de control de EntreKarga y las herramientas de seguimiento de Navitrans, con "Experiencia Superior". La flota utilizará tecnología Geotab y cámaras apoyadas por inteligencia artificial, con cobertura hacia el frente, los costados y el interior de la cabina.

La información obtenida permitirá hacer seguimiento a la conducción, reducir riesgos y anticipar necesidades de mantenimiento. El propósito no es esperar a que se produzca una falla, sino utilizar los datos para programar las intervenciones y disminuir las paradas imprevistas. Esta capacidad predictiva será determinante en una operación que funcionará las 24 horas, los siete días de la semana, y que contempla penalidades importantes ante posibles incumplimientos. "Los vehículos tienen hoy tanta tecnología que quienes intervienen en ellos son cada vez más ingenieros que mecánicos. Por eso nos da tranquilidad trabajar con una empresa que cuenta con la estructura operativa y comercial para respaldarlos", sostiene el CEO.

Grupo K retoma el camino del crecimiento

La compra de los FOTON llega después de un proceso de organización empresarial. Tras años marcados por altas tasas de interés, bloqueos en corredores estratégicos y una menor actividad hacia el sur del país, Grupo K redujo su endeudamiento, redefinió su base de clientes y aceleró su entrada a las operaciones líquidas.

Actualmente, EntreKarga atiende operaciones relacionadas con aceites, alcoholes, combustibles e hidrocarburos, mientras GranKarga concentra su experiencia en carga seca. Esta especialización permite aprovechar sinergias operativas y diversificar los ingresos del grupo. A esto se suma una alianza estratégica de la que nace CinKo Logistics, una empresa con participación de Grupo K y Coremar pensada en el desarrollo logístico integral del Diamante de la Costa (Barranquilla, Cartagena y Santa Marta).

La organización cuenta con cerca de 180 tractocamiones y se ha fijado como meta alcanzar las 200 unidades en 2027. Con esta operación, Grupo K consolida su transformación hacia un operador logístico especializado en el sector energético, fortaleciendo su participación en el transporte de hidrocarburos, combustibles, gas natural licuado y otras soluciones para la industria. Esta apuesta hace parte de una estrategia de largo plazo con la que la organización espera que, para 2027, cerca del 50 % de su operación esté concentrada en el segmento de oil & gas, reafirmando su compromiso con el desarrollo de soluciones logísticas para un sector clave en la economía del país.

La adquisición de los 40 tractocamiones FOTON representa, por tanto, mucho más que una renovación de flota. Es el punto de encuentro entre el crecimiento de Grupo K, la especialización de EntreKarga, la tecnología de FOTON y la capacidad de respaldo de Navitrans: una alianza estructurada para que cada vehículo permanezca disponible y para que un proyecto esencial para el abastecimiento energético del país avance con la precisión que exige.